Lereté quiere que se cree una Comisión entre Dinama e IC para determinar lugar para destino final de basura

Compartimos las palabras del diputado Alfonso Lereté (Partido Nacional) respecto a la situación por la construcción del denominado “Megabasurero” y los caminos que a su entender deben promoverse ante este tema.

EN SESIÓN DE 11 DE MARZO DE 2020. SEÑOR LERETÉ TORRES. Señor presidente: me voy a referir a lo que titulé para mi intervención como “El destino final de la basura de más de medio millón de personas”. La población de Canelones, algo más de 530.000 personas, genera entre 450 y 500 toneladas de basura por día, que tiene un único destino: el vertedero de Cañada Grande, ubicado en Empalme Olmos. Antes del año 2005, los gobiernos departamentales hicieron un tratamiento de los residuos similar al actual: volcar y enterrar, volcar y enterrar; solo que había varios vertederos. A partir del 2006, se unifica el destino de la basura en Empalme Olmos, con el tránsito diario de 150 camiones de todo Canelones. Por aquellos años, hubo movilizaciones de todo tipo. Incluso, se llegó a frenar el intento de querer transformar ese lugar en un basurero regional de otros departamentos, llevando los residuos por tren; esta iniciativa naufragó ante la cerrada negativa de los lugareños. Durante quince años, desde 2005 hasta 2020, se prometió desde la gestión municipal cerrar el actual vertedero, con la idea de montar una planta modelo para todo el departamento. Ese momento llegó hace tres años, cuando ingresó a la Junta Departamental un pedido de anuencia para entregar el tratamiento de los residuos a un particular durante veintidós años. El proyector de imágenes mostraba con absoluto convencimiento que ese era el camino correcto: la planta de tratamiento de residuos sólidos. Solo un partido político no votó esa noche el pedido de anuencia: el Partido de la Gente, que esgrimió razones presupuestales, al margen de otros asuntos que surgirían a posteriori, fruto del avance en el tema. En el transcurso de la licitación, las empresas que se presentaron cotizaron cuánto costaría a la Intendencia la tonelada de basura puesta en la planta. La cifra de US$ 32 a US$ 34 por tonelada superó las expectativas de la Intendencia, que pidió bajarla a US$ 23 por tonelada de basura. Esa rebaja significó una pérdida de calidad de la planta. Ya no tendría clasificación -separar cartón, plásticos, metales, etcétera-; no tendría valorización de lo clasificado ni generación de energía a través del gas. La planta solo se limitaría al relleno sanitario -enterrar los residuos- y a un tratamiento de los lixiviados. El sueño de la planta modelo se caía, y el golpe fue muy duro. 2 A su vez, el lugar generaba el rechazo de los vecinos por la anunciada contaminación que generaría el megabasurero en cursos de agua, en especial, en el arroyo Solís Chico. A pesar de todo, la Intendencia siguió adelante con el proyecto, dando la espalda al reclamo vecinal. Convencidos de defender los recursos naturales, los vecinos lograron demostrar que el arroyo Solís Chico sería tomado como reserva de agua por parte de OSE para abastecer a gran parte de la Costa de Oro. Entonces, la Intendencia no tuvo otra alternativa que declinar montar la planta en el lugar original y trasladarla 5 kilómetros. El problema que se da es similar, con otros agravantes que fueron explicados por calificados profesionales en la audiencia pública del pasado 7 de febrero. A setenta y dos horas del cambio de mando, las autoridades salientes firmaron la habilitación ambiental para construir la planta, a pesar de todos los informes negativos, de la salvaguarda de OSE de querer preservar el agua en esa zona para instalar una planta potabilizadora, de la posición en contra de los distintos colectivos de vecinos y de un fallo adverso en primera instancia. En este momento, se procesa un recurso administrativo de cien páginas contra la resolución tomada por la exministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, que podría dilatar el inicio de las obras. También sabemos que, en este contexto, el privado no estaría convencido de avanzar. En este concierto es imperioso unir criterios y llamar al trabajo mancomunado en cuatro áreas establecidas: primero, crear un grupo de trabajo técnico entre la Dinama y la Intendencia de Canelones, con el claro objetivo de definir en todo el territorio departamental los mejores lugares para montar una planta de residuos; segundo, encomendar a la Intendencia extremar los controles sanitarios en el actual vertedero de Cañada Grande, en el entendido de que la solución definitiva podría, fruto de las actuales desavenencias, insumir un mayor tiempo que el estipulado; tercero, integrar en un ámbito de participación permanente a los colectivos que defienden los recursos naturales, ya que tienen un bagaje de conocimiento amplio, en virtud del trabajo realizado; cuarto, suspender la habilitación mientras las nuevas autoridades estudian el tema, en especial, por informes geológicos cuestionados, y así permitir que la Facultad de Ciencias pueda laudar en esta materia. Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea enviada al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente; a la Intendencia de Canelones; a los treinta municipios de Canelones; a la Comisión de Medio Ambiente de la Junta de Canelones, a la Liga de Fomento y al Centro Comercial de Atlántida; a la Coordinadora de Vecinos de Parque del Plata; a la Cámara de Turismo de Canelones; a la Liga de Fomento de La Floresta; a la Sociedad de Fomento Rural Picaso, de Soca; a la prensa de Canelones y a la acreditada ante esta Cámara.

Fuente Imagen: carve850.com.uy

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