Asociación de Productores Agrícolas de Canelones valoró la creación del Instituto Nacional de la Granja

La delegación de la Asociación de Productores Agrícolas de Canelones, integrada por Gerardo Martínez, su presidente; Daniel Cabrera, vocal; ingeniero agrónomo Gonzalo Arroyo, gerente de la Asociación Rural del Uruguay, y el doctor César Masina, asesor letrado destacaron en el Parlamento la creación del Instituto Nacional de la Granja (Inagra), propuesto en la Ley de Urgente Consideración (LUC).

Compartimos la participación de la gremial el pasado viernes 15 en la Comisión Especial del Senado que analiza la LUC.

MARTÍNEZ. Concurrimos en nuestra calidad de miembros de la Asociación de Productores Agrícolas de Canelones, asociación civil sin fines de lucro por definición de sus estatutos vigentes –1976-1977–, cuya finalidad es la defensa gremial de los productores de Canelones.

Cabe explicar que APAC, como gremial de primer grado, con más de cuarenta años en la defensa de los intereses de los productores granjeros –socios y no socios– y pionera en coyunturas especiales de nuestro país, está afiliada a la Asociación Rural del Uruguay desde 2008, vínculo que se mantiene hasta la fecha a través de la comunión de esfuerzos para favorecer a sus socios de la participación –con una visión conjunta en muchos ámbitos, en los que interactúan con otras gremiales y con autoridades nacionales– y de la representación en otros institutos, como es el caso de Inase, a modo de ejemplo.

APAC cuenta en la actualidad con doscientos socios aproximadamente, entre fundadores, cotizantes y adherentes, distribuidos en todo el departamento de Canelones, aunque en alguna época hubo socios fuera de ese departamento. Está integrada por pequeños y medianos productores que, en su conjunto –según evaluaciones internas–, dan trabajo en forma directa e indirecta a más de mil quinientas personas vinculadas a la tarea rural y que movilizan más de setecientas hectáreas de producción hortícola, según las estimaciones realizadas entre los socios.

Con referencia a la creación del Inagra, que se aborda en los artículos 370 a 379 de la última versión del proyecto de ley, en general manifestamos nuestro acuerdo con el espíritu del mismo y la oportunidad de su inclusión en este proyecto, por cuanto es una vieja aspiración de la granja que no debería dilatarse en el tiempo. Sabemos de algunas otras opiniones que pretenden desglosarlo del proyecto de ley de urgente consideración, cosa que no compartimos; APAC es enfática en manifestar la necesidad de su pronta creación. De hecho, es una iniciativa que desde el 2016 se ha venido promoviendo en ámbitos públicos y privados, reclamando una institucionalidad para la granja –a semejanza de Inavi, INAC, Inale– ya existente para otros rubros de la producción nacional. Reivindicamos una institución para la gobernanza propia de la producción granjera.

En cuanto al alcance de la definición de los rubros de la granja, la ley de urgente consideración recoge textualmente el artículo 9 de la Ley n.º 16105. Entendemos que la misma debe ser acotada y específica, evitando una apertura sin límites, tal cual prevé el proyecto de ley.

Reiteramos nuestra afirmación en cuanto a que el Inagra debe ser promovido en este momento, porque su creación se fue dilatando por la oposición de anteriores autoridades –hay que dar más institutos de gobernanza–, por el objeto de su materia, en base al principio de especificidad, de darle actuación en derecho administrativo.

Debe vincularse con el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, por lo que resulta razonable que sea un representante del mismo quien lo presida, compartiendo la vicepresidencia con otro delegado del Poder Ejecutivo. Este esquema no es otro que el que tienen hoy INAC, INIA e Inale, por citar tres casos exitosos. No parece razonable la multiplicidad de delegados del sector público prevista en el artículo 371 del proyecto de ley.

En cuanto a la representación de los productores granjeros, debería respetarse la institucionalidad que nuclean a los mismos, ya referida en el último párrafo del artículo 9 de la Ley n.º 16105. Una integración acotada ayudará a la participación constructiva de consensos, promoviendo una dirección que sea ejecutiva, antes que deliberativa.

En definitiva, apoyamos la sustitución de la actual Dirección General de la Granja, que opera en la órbita del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, transfiriéndose al nuevo Instituto Nacional de la Granja sus recursos humanos y materiales. Del mismo modo, apoyamos la solución prevista para su financiamiento a través del Fondo de Fomento de la Granja, evitando que el mismo se vierta a rentas generales, como actualmente ocurre con una parte importante del mismo. Consideramos necesario que, de establecerse un plazo para que el Poder Ejecutivo reglamente los artículos que refieren al nuevo instituto, este no sea mayor a ciento ochenta días a partir de la promulgación de la ley.

Finalmente, manifestamos nuestro desacuerdo con que solo sea rentado el cargo de presidente. Como ocurre en otros organismos similares, los delegados del sector privado deben recibir una dieta compensatoria por los gastos y el tiempo insumidos en una representación responsable; se trata de valorar el trabajo, el tiempo y el conocimiento que, en definitiva, se invierten en la representación de los sectores involucrados.

Senadora DELLA VENTURA. Los invitados plantean que las gremiales deberían estar representadas y no sé si están en conocimiento de que, si bien el texto no lo plantea así, hay un compromiso de parte de las autoridades para que se haga de esa forma.

Senador PEÑA. Damos la bienvenida a viejos conocidos.

El Partido Colorado tiene una posición muy clara en esto que ya hemos manifestado en el mes de febrero y que es la que tenemos hoy y vamos a mantener cuando esto se vote aquí en la comisión. Nosotros estamos dispuestos a crear el instituto en esta ley, pero estamos proponiendo un segundo artículo, por lo que serían dos los artículos vinculados a este instituto. En el segundo artículo proponemos que las competencias, los cometidos, la integración, el financiamiento, constituyan materia de una ley que enviará –en el plazo de un año– el MGAP, para dar tiempo a las actuales autoridades de la cartera para su redacción, con el mayor acuerdo posible de las gremiales y los actores involucrados.

Nosotros creemos en el proyecto y en el instituto, pero pensamos –tal como han señalado otras gremiales que han pasado por aquí y ustedes mismos ahora– que hay aspectos en algunos artículos que hay que estudiar muy bien. También consideramos que el Fondo de Fomento de la Granja debe volver a los productores. Con todo eso arriba de la mesa, con todas las opiniones y con las diferentes legislaciones que existen en materia de granja, debemos poder generar algo bien hecho para que el instituto realmente sea algo potente que ayude a los productores.

Como decía el presidente, compartimos no perder la oportunidad de un acuerdo político que puede ser de amplia base –más amplia aún que la de la coalición de gobierno– para crear el instituto. En ese sentido, hay un compromiso político y va a ser muy bueno para la granja que se conozca que detrás de esto está todo el sistema político. Luego, habrá que trabajar para que la herramienta sea construida del mejor modo y con tiempo, tal como necesita una herramienta de este tipo. Creo que más o menos así deberá manejarse este tema en torno al instituto.

Senador Charles Carrera. Ya que el senador Peña habló en representación del Partido Colorado, quiero decir, en nombre del Frente Amplio, que estamos en la misma línea en cuanto a crear el instituto pero dejarlo en suspenso y dar la oportunidad a que las gremiales participen activamente en la construcción. Cuando el otro día recibimos al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca quedamos con muchas dudas sobre legislación, etcétera. Es decir, esto hay que trabajarlo, pero debemos darle participación activa a ustedes. Nuestro compromiso tiene que ver con una demanda de parte del sector de ustedes y lo vamos a acompañar, pero vamos por la línea de lo que planteaba el senador Peña.

MASINA. Tal como lo expresamos en el trabajo que elaboramos y que dejamos en poder de la comisión a modo ampliatorio, esto es una vieja aspiración que nosotros venimos planteando desde 2016 en ámbitos públicos y privados, interactuando con otras autoridades y otras gremiales. Justamente, una de las cosas que nos generó cierta resistencia fue la redacción ambigua del artículo 371, o sea el primero dentro de este capítulo, que habla de cuatro gremiales granjeras, sin establecer criterios, formas ni procedimientos. Se está haciendo una reminiscencia a la Ley n.° 16105, de 1988, sobre la que consideramos que se debería ampliar la referencia no sólo al artículo 9 sino  también a los artículos 7 y 8. Además, eso tendría que ir combinado con el tema de la financiación, no solamente para aquellos que participen, sino también para aquellos que estén representando tanto a autoridades públicas como a privados. En función de eso, tendrían que estar las gremiales de primer grado y de segundo grado. Todo eso requiere una elaboración mucho más fina. Antiguamente, eso estaba relacionado con la primera ley del año 2002, que creaba el Fondo de Reconstruccion y Fomento de la Granja, a partir de la cual el 35 % de la recaudación del IVA de las flores, frutas y hortalizas iba destinado no a Rentas Generales, sino a la administración de lo que era en su momento la Junagra, antes de convertirse en Digegra.

Senador CAMY. Quiero saludar especialmente la comparecencia de la asociación gremial, representativa desde tantos años del sector de Canelones, que nos acompañan con esta propuesta. Si me permiten saludar de manera especial al doctor César Augusto Masina, al que conocemos y sabemos de su conocimiento y formación.

En primer lugar, queremos agradecer –como señaló el señor presidente estamos trabajando con tiempos acotados y con la amplitud de criterio de recibir a todas las delegaciones que han solicitado– que hayan traído de manera escueta, resumida y escrita la propuesta, porque nos va a servir mucho y lo agradezco especialmente.

El Partido Nacional está de acuerdo con la creación del Instituto Nacional de la Granja, en el marco de lo expuesto y lo que está presentado en este proyecto de ley, pero también nos afiliamos –al propósito que señaló el senador Peña –que también respaldó el presidente de la subcomisión– de procurar un acuerdo más amplio que pueda plasmarse, en el sentido de dejar en esta instancia establecida la herramienta –con algunos de los artículos que pueda tener la comprensión consensuada y el compromiso político en un término menor a un año– para dotarla de los aspectos que señalamos. Por lo menos, en principio, en estos días vamos a estar conversando en esa dirección.

Por lo tanto, es muy apreciado este contenido y si en este tiempo llegaran a tener alguna propuesta concreta de articulado, alguna precisión más específica de algunos de los temas, que la hagan llegar, porque vamos a estar en tiempo de apertura y conversación y será bienvenida.

MASINA. Quiero decir, en cuanto a la pregunta del senador Camy, que haremos los  aportes de articulación que correspondan.

SEÑOR ARROYO. Soy el gerente de la Asociación Rural del Uruguay.

Simplemente, quiero manifestar la presencia de la Asociación Rural del Uruguay como gremial de segundo grado apoyando lo planteado por la Asociación de Productores Agrícolas de Canelones, por una preocupación sentida en beneficio de la granja nacional. La Asociación Rural del Uruguay como tal, incluye entre sus gremiales a varias asociaciones granjeras, así como también a la sociedad de apicultores del Uruguay, a los criadores de conejos; en fin, hay otras actividades que también están pendientes de una institucionalidad para la granja y para poder plantear sus especificidades y necesidades productivas en un ambiente que las pueda atender específicamente. Entonces, simplemente, queremos manifestar el porqué de la presencia de la Asociación Rural del Uruguay en esta sala.

SEÑOR DOMENECH. Creo que la granja genera la simpatía de todos los sectores políticos, inclusive, de Cabildo Abierto, porque por excelencia soy un enamorado de los temas agropecuarios, aunque soy abogado y escribano, a veces, digo que soy un agrónomo o un veterinario frustrado, por el cariño que le tengo a una actividad tan noble como es la de generar vida y alimento para alimentar la vida. La granja es un sector complejo e importante, precisamente, por la cantidad de gente que ocupa en Uruguay. Quédense tranquilos que Cabildo Abierto va a recoger todos los aportes que vengan de la prestigiosa Asociación Rural del Uruguay y de la gremial que ustedes representan. En este sentido, nosotros también tenemos las puertas abiertas y sumo interés en conocer las necesidades de los productores, de la gente que trabaja en esa labor dura que es la de la granja y tan mal retribuido, a mi modesto leal saber y entender.

Fuente Imagen: cnfr.org.uy

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